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En vídeo · 1:20

La tarjeta virtual

Usa los certificados de tus clientes desde el navegador de siempre sin instalar el .pfx: la app los sirve como una tarjeta virtual y registra cada firma.

Transcripción

Hoy, para usar el certificado de un cliente, hay que instalarlo en cada ordenador. Copias por todas partes, y la contraseña, de mano en mano.

Con gestiOne, no instalas los certificados de tus clientes en ningún ordenador: la app los sirve como una tarjeta virtual.

Al empezar el día, cada empleado abre la app con su DNI electrónico o su certificado. Y solo ve los certificados de los clientes que lleva.

Entra en la sede electrónica con su navegador de siempre y elige el certificado del cliente. Sin instalarlo, y sin conocer su contraseña.

El equipo solo ve la parte pública, que no sirve para firmar. Cuando hace falta una firma, se la pide a la app, que firma por él: la clave privada no se escribe en el disco ni se puede exportar.

Cada firma queda registrada: con qué certificado, desde qué programa y a qué hora.

Al bloquear el ordenador, o pasadas ocho horas, los certificados desaparecen del equipo. Y si alguien se va, le retiras el acceso y ya no puede usarlos.

gestiOne. Los certificados de tus clientes, en cada puesto, sin instalarlos en ninguno. Pruébalo treinta días.

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